Desde hace unos años Ediciones Gigamesh suele regalar un libro cada 23 de abril. En 2018 fue el título que ahora nos ocupa, pero yo me quedé con las ganas. Afortunadamente, este año ha sido la propia editorial la que ha decidido editarlo, y yo lo celebro.

Es innegable que un título tan descriptivo y coloquial como este Estamos todos de puta madre –me encanta que se haya traducido así del inglés–, aúna tanto gancho y  gamberrismo en tan solo cinco palabras que es imposible rechazar la invitación a querer saber quiénes son todos esos que afirman estar tan putamente bien. Y lees la sinopsis y comprendes que el título es ironía pura. Que de estar bien, nanay. Cero. Que lo que realmente están es jodidamente hechos mierda. Piltrafas humanas. Todos destrozados en su interior y otros además, en su exterior. ¡Pues cojonudo! De primeras ya promete.

Tenemos ante nosotros un pequeño grupo de terapia compuesto por cinco personas traumatizadas a lo chungo, a lo realmente bestia, que se van a reunir semanalmente para intentar mejorar sus vidas y poder seguir adelante. Personas a los que otros psicoterapeutas no han querido ni escuchar, no les han creído, los han tomado por putos chiflados o simplemente les han ignorado, cosa que, por otra parte, es entendible, vistas las cosas que cuentan. Y es que algunos son supervivientes de hechos escalofriantes y relacionados con elementos sobrenaturales. O eso afirman.

Estamos todos de puta madre (Daryl Gregory)

€ 6,00Price