veintiocho narradores se reúnen en un jardín y deciden inventar un "autor-personaje" objeto de su narración. Son veintiocho coincidiendo con el número de letras del alfabeto árabe. Su objetivo: recrear la vida de un poeta desconocido, con el solo nombre de Eusebio***, y del que se han descubierto, aunque con dudosa autoría, dos poemarios en una maleta sin dueño:

"Un grupo de lectores activos y apasionados de una ciudad de provincias decidimos escribir una novela colectiva en torno a la elusiva historia del poeta, congregados por espacio de tres semanas en la benignidad veraniega de un culto y ameno jardín" (p. 11)

La obra se plantea desde sus inicios como una conjunción entre dos planteamientos: la tradición y la vanguardia. Quizá sería mejor señalar que la vanguardia se convierte en tradición y la tradición en vanguardia en un doble movimiento que une a Cervantes con Borges y a Borges con Cervantes. Pero también hay mucho de Queneau, de Calvino o de Boccaccio.

Las semanas del jardín (Un círculo de lectores)

€ 5,00Price