Perdimos la guerra y merecimos perderla. Perdimos la guerra. Gracias a Dios. Si hubiésemos ganado, el mundo sería un lugar horrible en el que vivir. Aunque eso no exima a nadie de su culpa en uno y otro bando. Vosotros, las generaciones posteriores a la barbarie del fascismo y del estalinismo, anidáis en vuestros corazones un sano recelo a los radicalismos políticos y a cualquier ideología que justifique el desprecio a la libertad individual y huis de liderazgos mesiánicos y de todo lo que huela a totalitarismo". Es la conclusión de Hans, piloto del Reich, miembro de una familia de la nobleza berlinesa, cuya adolescencia coincidió con la llegada al poder de Hitler, con la revolución nacionalsocialista, con el Nuevo Orden y, más tarde, con la Segunda Guerra Mundial.

Redención de un nazi (Julián Delgado)

€ 5,00Price